Sunday, April 19, 2009

TE MOLESTA MI AMOR


Tenía una deuda pendiente con Silvio Rodríguez y era el momento de saldarla pública y políticamente. Recuerdo que corría el año 95 y en el Movimiento de Liberación Homosexual MOVILH Histórico, enarbolábamos nuestra exitosa campaña a favor de la despenalización de la sodomía, hecho político conquistado en el 99. En medio del fervor revolucionario de una loca activista y periodista, recuerdo que irrumpí en una concurrida conferencia de prensa que ofrecía el querido trovador cubano en la Fundación Violeta Parra de Santiago. Entonces, sorprendido por la impertinencia y siendo apelado a reconocidos ideales de cambio y transformación social, Silvio no dudó en respaldar la causa homosexual de Chile, siempre que no se pongan en contra de Cuba, dijo irónicamente, dedicándonos en sus conciertos del Caupolicán su hermosa y emblemática canción Te molesta mi amor. Desde ese luminoso día de septiembre es el himno emancipador de homosexuales, lesbianas y travestis de Chile.

Por las calles de La Habana

Trece años después y en medio de la popular Feria Internacional del Libro, sentí la urgencia de agradecer el histórico gesto al querido trovador de tantas sentidas canciones y sueños compartidos. Entonces, decidido me acerqué a él en un concierto dedicado a Chile, bajo la mirada distante de Isabel Parra y le dije que era El Che de los Gays, agradeciendo su hermosa canción dedicada a los homosexuales de Chile. Silvio me reconoció, dijo estar ahí para la presentación de Bandera Hueca, pero, al parecer, había equivocado la fecha, aunque sí recordaba la memorable conferencia de prensa en Santiago, señalando que había recibido el correo cariñoso de invitación al evento que le envíe a través de Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba y líder del proceso de apertura sexual en la isla. No hablamos de unicornio azules perdidos, solo de Bandera Hueca y de lo hermoso que sería contar con él en la publicitada presentación de la historia del movimiento homosexual de Chile, agradeciendo así públicamente su apoyo a la libertad sexual en nuestro país. Natalia, la hermosa hija de mi amiga, Amelia, capturó la foto memoria, mientras Silvio solicitó otra con su propia súper cámara, y así, serios, serenos, históricos, escuchando Gracias a la Vida de Violeta, inmortalizamos la escena con un único beso que cerró el muchas gracias, querido Silvio.

Bandera Hueca a Bachelet

Los días en la feria fueron sorprendentes, lúdicos, mágicos y repletos de infantil alegría que inundó La Fortaleza San Carlos de la Cabaña, paradójicamente, cárcel de antaño y lugar de hospedaje político del Comandante Ernesto Che Guevara en sus tiempos de ministro de Estado y líder de la revolución cubana. Ahí, respirando el mismo aire que alentó al Che, regalé Bandera Hueca a la mismísima Presidenta Michelle Bachelet a través de su osada directora de programación, María Angélica Álvarez, La Jupi, recordándole nuestro compromiso en medio de los funerales de la socialista Carmen Lazo, cuando Bachelet prometió incluir el tema homosexual en su último discurso presidencial del 21 de mayo de 2009. La Jupi, amable y agitada, juró entregar Bandera Hueca a su presidencial destinataria, mientras yo besaba coqueto a la periodista Pamela Jiles y saludaba cariñoso a Faride Zerán, Sergio Trabuco, Diamela Eltit, Jorge Arrate y al compañero Guillermo Teillier, transformando así la XVIII Feria Internacional del Libro de La Habana 2009 en el cónclave político cultural del otro Chile que tiene su corazón clavado en la izquierda.

La memorable presentación

Estratégicamente, programé la presentación de la Colección Memorias Sociales de Editorial ARCIS, integrada por La Victoria, Rescatando su Historia y Bandera Hueca, Historia del Movimiento Homosexual de Chile, para el último día, pudiendo así armar redes y complicidades diversas, recorriendo las calles de La Habana con la colorida invitación y conociendo a las locas que se reúnen en el visitado malecón habanero, porque el Estado no tiene previsto lugares de diversión y encuentro para homosexuales, lesbianas y trans. Ahí, en plena calle, casi en el patio trasero del lujoso Hotel Nacional con fotos de María Felix, la diversidad sexual de La Habana marca sus múltiples deseos de cambio, trafica esperanzas de futuro, señalando los avances y retrocesos, las presencias y ausencias de un inédito proceso de apertura sexual, encabezado por la carismática sexóloga, Mariela Castro Espín, la sobrina de Fidel e hija revolucionaria de Raúl, revolucionado la misma revolución.

Mariela Castro

La presentación de Editorial ARCIS en la Feria del Libro fue un acontecimiento político memorable, aunque careció de los fasches y cámaras de TV que brinda el capitalismo liberal a estos eventos post modernos. La Victoria, Recatando su Historia fue presentada por la periodista Amelia Donoso y Gastón Quezada del Comité Central del Partido Comunista de Chile, cerrando el capítulo con un hermoso saludo escrito de la alcaldesa comunista de Pedro Aguirre Cerda, Claudina Núñez. Por su parte, Bandera Hueca. Historia del Movimiento Homosexual de Chile, fue comentado por el reconocido dramaturgo Norge Espinosa - con loca bandera gay en el cuello- y por el amigo íntimo de Reinando Arenas, Tomás Fernández Robaina, La Tomacito. En medio de una sala repleta de homosexuales, lesbianas y trans de Cuba, Mariela Castro saludó cómplice la presentación de Bandera Hueca, valorando su aporte a la desarticulación de los mecanismos de discriminación y desigual social, señalando, respecto de la metáfora del Che gay, que si se mira la figura del Comandante superficialmente, tal vez un homofóbico cubano se pueda sentir contrariado, pero, según aseguró Mariela, conociendo al Che como lo conocí, si estuviera vivo, aquí y ahora, sería a una de las primeras personas a quien le pediría apoyo.

El Che en nuestro corazón

Así, respaldado cariñosa y políticamente por Mariela, apoyando su revolucionario trabajo y observando tímidamente las locas contradicciones de una revolución que celebra su 50 aniversario, emprendí incierto viaje a Santa Clara para estrenar El Che de los Gays en el Centro Cultural El Mejunje de Silverio, sólo a unos pocos pasos de la tumba memorial del mismísimo guerrillero heroico. En el amistoso, concurrido y juvenil recinto, un ex hotel abandonado transformado en el epicentro de la cultura y la libertad sexual de Santa Clara, conocí a Jecar Neghme, dulce hijo - estudiante de medicina del asesinado dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria MIR de Chile, y escuché apasionadas críticas – y defensas- del sistema comunista y sus reconocidas garantías sociales. Al otro día, visité la fría tumba memorial del Comandante Che Guevara y sentí que, tal como me lo cantó un hermoso e inolvidable niño cubano en el terminal de buses local, el Che no ha muerto, porque está vivo en nuestro corazón.