Sunday, August 28, 2005

TRIBUTO A GLADYS

Tributo a Gladys

Tiempo después, con una controvertida “reputación” y armado con mi boina tipo Che Guevera, los labios rojos y una estrellita que decía “CRISIS” (aludiendo a la crisis política que precipitó el golpe militar del 73), me presenté en la tradicional marcha de Derechos Humanos al Cementerio General de Santiago, el 11 de septiembre de 1997. Ahí, coloreando la caravana que encabezó la líder comunista, Gladys Marín, acompañé a la multitud que enfiló hasta el memorial de los detenidos desaparecidos. Más tarde, en medio de las tumbas, la violenta represión policial y las bombas lacrimógenas arrojadas por Carabineros que no dejaban mirar ni respirar, ovacioné públicamente a Gladys, culminando mi tributo cuando le obsequié la estrellita. Tiempo después, consolidando una relación de complicidad con Gladys, obsequié a la líder comunista una banda tricolor (en su calidad de candidata a la presidencia de Chile), provocando revuelo entre viejos militantes que vieron instalar a “sodoma y gomora” en el PC chileno.

En el Cementerio General, terminado mi inesperada presentación, regalé la estrella de “CRISIS” a Gladys Marín, justo cuando la policía reprimía a los encapuchados y me cruzaba con Lorena Astorga, la joven vocera oficial del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Junto a Lorena, emulando el cinematográfico rescate en helicóptero que liberó a sus compañeros de la Cárcel de Alta Seguridad
, salimos del lugar arriba de un milagroso taxi que apareció de la nada. La inolvidable huída del Cementerio me hizo pensar en Ricardo Palma Salamanca, el más romántico de los frentistas liberados, hoy refugiado en algún rincón del planeta. Y no sólo para el 11 de septiembre pensé en el compromiso a muerte de Palma, sino que también lo recordé días después cuando asistí al homenaje al Che Guevara en el Estadio Nacional. Allí, en medio del jolgorio juvenil vibré con mi boina, mis labios rojos y una estrella colorida que decía; “CHE TE ASMO”.

Pero, al parecer, pocos entendieron el significado de mi consigna y confundidos preguntaban por el sentido del mensaje. “El Che Guevara era asmático, por eso lo asmo”, les decía, sepultando de este modo cualquier otra interpretación. Así, con este metafórico y poco entendido acto de “asmor”, creí culminar un gran mes de activismo político. Sin embargo, pronto emanó la añoranza del plebiscito del 5 de octubre de 1988, cuando unidos derrotamos a Augusto Pinochet en las urnas. Por eso, recordando aquel histórico triunfo del NO, el Partido Humanista organizó una manifestación en el Parque Almagro de la capital, lugar donde arribé con mi delirante personaje. Tan delirante que terminé con los pantalones abajo, encaramado en el monumento a Diego de Almagro y gritando desaforado con el poto al aire; “Que viva el Che Guevara, que viva el Che Guervara”, decía. En tanto, la concurrencia observaba impresionada la despelotada escena, recibía el particular saludo de Gladys Marín y Luis Corvalán, el ex secretario general del Partido Comunista de Chile. Luego, al caer el sol de primavera, una hermosa canción acompañó la monumental escena, cuando por los parlantes se escuchó; “Yo te nombro libertad”.
El 30 de diciembre de 1996 aconteció la cinematográfica fuga en helicóptero de cuatro destacados miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, acusados del asesinato del senador derechista Jaime Guzmán Errázuriz. El espectacular rescate, que involucro a otros grupos subversivos de países europeos, se constituyó en la más increíble fuga que registre la historia penal chilena.

Saturday, August 27, 2005

CUECA MARICUECA

Cueca sola

Terminado un inédito año de protagonismo y visibilidad pública, en un luminoso medio día del 21 de noviembre de 1997, me presenté en la inauguración de la 17 Feria Internacional del Libro de Santiago, efectuada en la Estación Mapocho, desarrollando una de las más comentadas y políticas performance del “Che Guevara de los Gays”. Ahí todo era como cualquier inauguración oficial. Estaban los invitados culturales de siempre, un sin número periodistas, escritores varios y las más altas autoridades políticas del país. Todo era tan habitual, que nada hacía presagiar lo que más tarde ocurriría. Nada. Excepto mis labios pintados de rojo furioso, mi boina tipo Che y cierto aire de acontecimiento que presentía en el distendido ambiente pre - inaugural.

El ajetreo comenzó cuando me senté en la primera fila, saludando amablemente a la ex primera dama de Chile, Hortensia Bussi de Allende. Ella, cariñosa, se volteó al escuchar mi saludo, mostrándose visiblemente sorprendida por mi particular y amariconado atuendo. Entonces; ella sonrió un poco confundida y se sentó junto a otros invitados ilustres. Después de que ingresaron a la sala las máximas autoridades del país, entre ellos; Jaime Ravinet, Alcalde de Santiago; José Pablo Arellano, Ministro de Educación y el entonces Presidente del Senado, Sergio Romero, comenzó la inauguración oficial de la Feria del Libro con la interpretación del Himno Nacional a cargo del Orfeón Municipal. Entonces, una indescriptible energía movilizó mi accionar y así, díscolo y temerario, salté al escenario con pañuelo rojo en la mano y comencé a bailar una desenfrenada cueca al ritmo de la canción nacional, mientras gritaba; “Juicio a Pinochet, juicio a Pinochet, por los desaparecidos, juicio a Pinochet”.

No obstante mi presencia, nadie atinó a reaccionar, pensando que mi perfomance era parte del espectáculo inaugural. Interminables minutos duró la improvisada acción, hasta que rudos guardias de seguridad subieron al escenario y me sacaron a la fuerza de la Estación Mapocho. Después, intentando superar el impasse, las autoridades pedieron disculpas por el hecho. ¡Que bochorno!, comentó un ofuscado alcalde Ravinet.

Preso en un taxi

La inédita situación provocó expectación entre los reporteros que cubrían el evento, quienes siguieron los acontecimientos hasta las puertas de la Estación Mapocho. Allí, custodiado por Carabineros esperé la llegada de un carro policial que, finalmente, nunca apareció. En tanto, la policía no entendía nada e, incluso, después de estar custodiado, un solitario Carabinero me llevó detenido a la Primera Comisaría en un radio taxi, siendo recibido en el cuartel por la teniente Alarcón quien, pese a su amabilidad, no podía creer la información que le entregaban sus subalternos. Luego de varias horas de detención, fui liberado.

Mientras, en la Feria, escritores y autoridades políticas manifestaban encontradas opiniones. "Fue un acto espontáneo, en un ambiente estimulante, amplio y democrático como el del libro, que tolera este tipo de expresiones, impulsos y excentricidades", expresó el escritor Antonio Skarmeta al diario La Nación. "Me pareció muy bien. Encontré extraño que luego pidieran disculpas. A lo mejor pedían disculpas porque no había aún juicio a Pinochet. Por lo menos así lo entendí yo”, declaró el poeta Raúl Zurita. Por su parte, Sergio Romero, entonces presidente del Senado, señaló molesto; "Fue una intervención absolutamente anormal, que no tiene respeto ni por el libro, ni por el himno patrio. Es una vergüenza. No lo considero un ataque al general Pinochet, sino una muestra de grosería e incultura. Lo que más me extraña es que alguna gente del público haya aplaudido. Demuestra que los valores se están perdiendo. No es posible que este tipo de pervertidos opaque una ceremonia internacional”. Al año siguiente, el 16 de octubre de 1998, Augusto Pinochet fue sorpresivamente detenido en la ciudad de Londres acusado por tribunales españoles de crímenes de lesa humanidad. Ese histórico día recordé la cueca sola en la Estación Mapocho.

Patitas de chancho

Tiempo después de la protesta en la Feria del Libro, en marzo de 1998, mucho antes de la detención de Pinochet en Londres, el activismo político monopolizó la atención pública enardeciendo los ánimos de casi todos los chilenos. En ese contexto, el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la izquierda criolla organizó una manifestación en el Parque O’ higgins en repudio a las pretensiones parlamentarias del dictador, quien debía jurar como senador vitalicio días después. Ingenioso y audaz, me presenté en el acto armado con mi boina tipo Che, la camiseta de la selección chilena y con un cartel que decía “JUICIO A PINOCHET”, adherido a un marquito de madera adornado con patitas de chancho. En este desbordante y concurrido evento, debuté con mis clásicas patitas de chancho. El día del juramento de Pinochet “ardió Troya” en Valparaíso. Gladys Marín y Sola Sierra (fallecida presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos desaparecidos) fueron brutalmente golpeadas por Carabineros, mientras el “Che de los Gays”, junto a una resuelta multitud sumado a un grupo de diputados de la Concertación, desfiló desafiante por las calles del puerto con una bandera de Chile ensangrentada, recordando de este modo la sangre derramada por todas las víctimas de la dictadura militar.
Fiebre nudista
Instalado Pinochet en el Senado, las siempre pendientes demandas del movimiento sindical continuaron su lenta agonía concentrando su desencanto en el acto de la Central Unitaria de Trabajadores del 1 de mayo de 1998. Allí, deseando unir las reivindicaciones del mundo obrero con la utopía libertaria de los gays, me presenté con una corona de espinas, la camiseta de la selección chilena, los labios rojos y el cuadrito de patitas de chancho con cartel que decía; “EL PUEBLO UNIDO”. En un minuto, cuando el entonces presidente de la CUT, el socialista Roberto Alarcón, terminaba de leer su discurso, salté las rejas de seguridad del escenario y me desnudé frente a la multitud. Y coincidentemente, el mismo día, otra persona protagonizó un desnudo minutos antes que el boxeador Martín Vargas disputara el título latinoamericano de boxeo. Por lo mismo, el diario La Nación tituló la noticia como; “Fiebre nudista llegó a Chile”.

En otra ocasión, un mes antes de que Pinochet fuera detenido en Londres y cuando se conmemoraron los 25 años del golpe militar, el Che de los Gays volvió a hacer de las suyas en un acto público. En un emotivo homenaje a Salvador Allende realizado en el Estadio Nacional, el 4 de septiembre de 1998, me presenté vestido de rojo, con una banda presidencial y una girasol gigante, protagonizando una colérica vuelta olímpica en la cancha del Estadio Nacional. Días después, en medio del lanzamiento de un libro sobre Salvador Allende escrito por el sociólogo Tomás Moulián, protagonicé otra insólita instalación. Nadie lo esperaba, pero motivado por la emisión del emblemático discurso radial que el fallecido presidente del 11 de septiembre, me dirigí al escenario de actos de la Biblioteca Nacional e instalé una figura de yeso de San Sebastián de Yumbel al lado del reconocido autor del libro “Chile Actual, Anatomía de un mito”.

Virgen rota

Y mientras Pinochet permanecía detenido en Londres, perseverando en un tiempo de iconoclasta actitud, el 22 de noviembre de 1998, me presenté en un acto de la izquierda en el Parque O'Higgins, vestido de novia y llevando una figura de yeso de la Virgen del Carmen (la patrona del Ejército chileno), quien a su vez portaba un pequeño cartelito que decía ¿Dónde Están? Ahí, en medio de la actuación del popular grupo “Sol y Lluvia”, subí al escenario y bailé las contagiosas melodías del famoso conjunto musical. Así estuve durante varios minutos, hasta que frente a la mirada atónita de los periodistas y público presente, cerré la intervención lanzando la virgen al suelo, rompiendo de este modo la virgen de yeso de los militares chilenos.

La escena fue aplaudida por algunos, entre ellos Gladys Marín, pero reprobada severamente por otros. Viviana Díaz, la entonces vive presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, se molestó por la “herejía” y me manifestó abiertamente su rechazo. Pero, más allá de su justo parecer, el controvertido hecho quedó en la retina del público presente en la masiva manifestación, recibiendo la casi total censura de la prensa presenté en el acto. La excepción llegó de parte del desaparecido canal de televisión juvenil, Rock and Pop quien, a través de sus deslenguados periodistas, Marcelo Comparini y Marcos Silva del aplaudido programa Plaza Italia, expresaron no entender nada y exigieron una “santa explicación”.

Friday, August 26, 2005

FESTIVALES Y PREMIOS


EL CHE DE LOS GAY CONQUISTA ESPAÑA

EL Che de los Gays, retrato documental que relata la vida y lucha social del periodista y activista homosexual, Víctor Hugo Robles, fue premiado como el mejor documental en el II Festival Internacional de Cine Gay/Lésbico y Transexual de Bilbao, España. El festival, organizado por Hegoak, Asociación de Gays, Lesbianas y Transexuales del País Vasco, se desarrolló entre el 19 y el 23 de enero pasado y en él se exhibieron los trabajos audivisuales con temática gay/lésbica/transexual más importante de España y el mundo.

El presidente de Hegoak, Chema Gonzalo, explicó en la presentación del certamen que los euros que se entregarán a los ganadores en cada una de las cuatro categorías han situado a Zinegoak "a la cabeza de los festivales de esta modalidad de todo el Estado y entre los puestos de cabeza del mundo” en lo que a cuantía de premios de trata. Gonzalo también informó de que a las categorías de Mejor largometraje, Mejor documental y Mejor cortometraje, este año se les ha unido la de la película que "ofrezca un mejor tratamiento del lesbianismo desde la perspectiva de género". El premio a esta modalidad lo entrega el Área de la Mujer del Ayuntamiento de Bilbao. Otra importante novedad respecto a la edición de 2004 de Zinegoak, consistió en la ampliación del festival a varias poblaciones limítrofes a Bilbao. A través de lo que se ha denominado Extensión Zinegoak, los vecinos de Berango, Leioa, Portugalete, Sestao, Getxo y Galdakao disfrutaron de las películas ya emitidas en Bilbao.

“El Che de los Gays”, dirigido por Arturo Álvarez, con la producción y guión de Pamela Sierra y la coproducción de la Escuela de Cine de la Universidad Arcis, resultó ser el único trabajo de Chile y Latinoamérica presente en el importante certamen, siendo premiado por el público como el mejor documental de Zinegoak 2005. Los otros premios fueron otorgados al largometraje francés Wild Side y el cortometraje israelí, A Diferen War.

Más información en www.zinegoak.com
Otros Festivales donde exhibirán el EL CHE DE LOS GAYS.
* Festival Internacional de Cine de Valdivia 2005. Chile. Septiembre y Octubre de 2005. www.festivalcinevaldivia.com/
* Festival Internacional de Cinema Gai y Lesbic de Barcelona. 14 al 23 de Octubre de 2005. www.gaybarcelona.net/ficglb
* Festival Internacional de Cine Gay y Lésbico de Madrid. Noviembre de 2005. www.lesgaicinemad.com/
* 9° Festival Internacional de Documentales de Santiago. 1 y el 7 de diciembre en el cine hoyts de la Reina. Santiago de Chile.
*27 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. La Habana. Cuba. 6 al 16 de diciembre de 2005. www.habanafilmfestival.com

Wednesday, August 24, 2005

LOCA FOTO

Esta es una de las imágenes más delirante de la Marcha del Orgullo Gay/Lésbico/Trans. Ocurrió en septiembre del año 2000 y es protagonizada por "El Che de los Gays", travestido de Madres de Plaza de Mayo.

Tuesday, August 16, 2005

LUZMIRA, MI ABUELITA

Esta foto es la más hermosa y emotiva dentro de la colección de El Che de los Gays. Es obra de la fotógrafa y retratista social de Chile Paz Errázuriz, amiga y genia que logró encantar a mi díscola y genial abuela madre. La usamos como afiche en el estreno oficial de "El Che de los Gays", realizado en la Universidad ARCIS, el 22 de abril de 2005, conmemorando la primera protesta homosexual chilena, acontecida un 22 de abril de 1973. Mi abuela carga en sus brazos a San Sebastián, el santo cola. La foto fue captada en la arboleda, población El Cortijo, Conchalí, Santiago de Chile, diciembre de 2004.