Tuesday, March 06, 2012

LA LOCA POLÍTICA


"El Che de los Gays", Víctor Hugo Robles, se declara loca y de izquierda, chileno y activista. Presentó su libro “Bandera Hueca” en Buenos Aires y habló de su revolución.
Por Juan Tauil
Víctor Hugo Robles emergió como una persona pública politizada y performativa en el documental El Che de los gays, encarnando ese lugar incómodo para todos en su país, entre homosexualidad y política, concretamente llamando la atención sobre los devastadores efectos del VIH/sida en Chile, y el inquietante miedo al contagio de la sociedad chilena. Según Pablo Sutherland, Robles construyó un personaje para politizar la homosexualidad en un momento en que las políticas de identidad en Chile coqueteaban con el neoliberalismo y la clase política instalada en la post-dictadura: “De alguna manera el gesto de El Che de los gays fue contaminar la lucha homosexual de otras causas; en ese sentido hubo una politicidad del cuerpo marica para elevarlo a una ética minoritaria con efectos discursivos radicales. Ha sido un personaje necesario y erráticamente efectivo en su anarquismo callejero. La pregunta actual será si su práctica política performativa puede seguir erosiando la institucionalidad política en tiempos donde la homosexualidad se acomoda a las hegemonías presentes”. El Che estuvo en la Argentina presentando su libro y podemos hacerle personalmente ésa y otras preguntas más.

¿Cómo nace El Che de los gays?

—El cadáver del Che fue encontrado el 28 de junio de 1997 en Bolivia, justo el Día Internacional del Orgullo Gay; creo que eso me impulsó a apropiarme de su cuerpo y figura, y transformarla en una metáfora guerrillera y marica. Seguramente el Che era machista y conservador, propio de una época; sin embargo, Mariela Castro —sobrina de Fidel, directora del Centro Nacional de Educación Sexual de Cuba, quien conoció al Che— me dijo: “Si el Che viviera entre nosotros, yo le golpearía la puerta para pedirle su apoyo y él me diría que sí”.

¿Y por qué un Che gay y no una Violeta Parra tortillera?

—Podría ser, me encanta la figura de “Violenta” Parra, como le dice su hermano Nicanor. Sin embargo, creo que la figura del Che, icono del guerrillero macho latinoamericano, permite activar y desactivar ciertas tramas de la homosexualidad en la izquierda, desatar discusiones con respecto a las militancias sexuales y me permite señalar mi lugar de pertenencia política y de origen, de clase, afirmando y reafirmando que es posible ser homosexual y de izquierda. El corazón está en la izquierda y la sangre es roja, como dijera Violeta.

¿Qué tiene que tener un militante o artista para ser performer y no perecer en el intento?

—Yo no soy artista, soy activista político y social que usa soportes estéticos para entregar mensajes de transformación. Mi lucha es política. Mis acciones no son para un catálogo, ni para un concurso de arte visual, sino que son parte de una trayectoria, son contextuales, no son anacrónicas, responden a una lectura, a nuevas lecturas y nuevas miradas del accionar político callejero. Eso me diferencia de las Yeguas del Apocalipsis, a las cuales valoro, respeto y sin dudas fui inspirado por ellas: pero yo vengo del contexto del activismo y no del arte.

¿Qué les respondés a quienes dicen que sólo querés llamar la atención?

—Que sí, que es lo que busco. El Che de los gays es llamativo, polémico, controversial, no busca llamar la atención por un gesto narciso y egocéntrico sino que busca entregar un mensaje de rebeldía social. Algunos también dicen que es pretencioso y vanidoso. Yo creo que es pretencioso y hay que serlo para querer ser el Che hoy en día. Llamar la atención no es fácil, es un trabajo, hay que usar el ingenio, alejarse del lugar común y ubicarse en un lugar insólito. La prensa muchas veces llamó “insólitas” a mis apariciones. Esa constante de lo insólito, ese desborde generó una trayectoria que es, además, persistente.

¿Me recordás cómo fue la performance de la bandera hueca?

—Eso ocurrió en un congreso pleno del Partido Socialista de Chile, el 4 de mayo de 1996, con la presencia de las más altas autoridades del partido, el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos; la viuda de Allende, Hortensia Bussi; y Danielle Mitterrand, viuda de François Mitterrand, presidenta de la ONG internacional Frances Liberté, que apoya causas sociales en América latina. Irrumpí en el escenario, le entregué a Danielle una carta del Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), solicitándole su apoyo a la campaña en contra del castigo a la sodomía. Desplegué una bandera chilena con un hoyo en el centro, acto considerado por ley como ilícito y terrorista; yo buscaba ejemplificar con ese agujero un espacio no resuelto en la cultura y la política chilenas. Nunca tuvimos su respuesta, ni sabemos dónde terminó la bandera; pero usé el término para titular mi libro sobre la historia del movimiento homosexual chileno. Luego de eso llevé a cabo algunas acciones en el marco del programa que buscaba el apoyo de personalidades internacionales para modificar una ley que penalizaba la sodomía, como Silvio Rodríguez, Juan Gabriel, Joan Manuel Serrat, Adolfo Pérez Esquivel, Hebe de Bonafini y Mercedes Sosa, entre muchos otros.

¿Cómo aportaron esas personalidades?

—Silvio nos dedicó una canción: “¿Te molesta mi amor?”, que se transformó en el himno no oficial del movimiento LGTB. Silvio la escribió para Cuba, pero nosotrxs la resignificamos y nos apropiamos de ella. Pérez Esquivel firmó un documento junto con Hebe. Mercedes Sosa declaró apoyar y respetar nuestra causa. A partir de ese momento me transformo en una suerte de personaje, un articulador político, callejero, que comenzaba a intervenir, a interactuar con personalidades de importancia internacional en lo político, cultural y científico, como Luc Montaigner. Montaigner se negó a firmar el manifiesto del Movimiento LGTB de Chile, para no intervenir en política interna; pero afirmó que los países debían avanzar en el respeto a las diversidades. A partir de ese momento comencé a realizar actos de provocación y performances mediáticas.

¿Cómo fueron recibidas estas performances?

—Fueron recibidas primero con satisfacción por la visibilidad que le daba a la causa, pero generaba tensiones entre los grupos más conservadores en el interior del movimiento, lo cual decidió mi autoexilio del movimiento por medio de una toma de la sede del Movilh con una compañera travesti de Valparaíso, Michelle Clementi. Nos oponíamos a las posturas normalizantes y hegemónicas dentro del movimiento por parte de los masculinos gay que no incorporaban a lesbianas ni trans en las decisiones políticas. Fue compleja esa soledad, fue muy doloroso. Ese dolor lo transformé en acción y empecé a estar presente en todo de tipo de manifestaciones populares políticas callejeras. Mis apariciones fueron el Día del Trabajador, el aniversario del golpe de Estado en Chile; más tarde nacería El Che de los Gays.

¿Creés que hay personajes que podrían tomar tu posta?

—Hay compañeras travestis que usan la calle y la puesta en escena política callejera como un lugar de irrupción; Claudia Rodríguez, una actora travesti feminista, se destacó en las manifestaciones estudiantiles con un vestuario llamativo y un cartel gigante que decía “Travesti mal edukada”. Por otro lado existen otras instancias performativas desarrolladas por jóvenes de la coordinadora universitaria de la diversidad sexual: muchas interesantes, pero otras confusas, contradictorias y neo-fascistoides, como la vez que “mataron” a Pedro Lemebel. Eso pasa porque en vez de valorar a nuestros iconos de lucha histórica, se dejan fascinar por personajes de derecha a los que usan para sus performances como lo hicieron con Evelyn Mattei, la blonda ministra de Trabajo, hija del general Mattei, miembro de la junta de gobierno de la dictadura pinochetista.

Muchas veces te has definido como loca... ¿Cómo ves esa figura en el Chile de hoy?

—De algún modo, las locas estamos en extinción, como los dinosaurios. En Chile nadie quiere ser loca. La loca es menospreciada, mal mirada, muy pocos saben qué es ser una “loca”. Es una metáfora que desafía a la masculinidad homosexual. En ese contexto, en Chile se está instalando una hegemonía gay que busca normalizar, higienizar e integrar a los gays como un sujeto más, pero no como un diferente. Hace poco surgió una fundación de homosexuales de clase alta y gays de derecha que se llama Iguales, con quienes he tenido diferencias políticas porque, de algún modo, retroceden en la instalación de discursos que venía desarrollando el movimiento homosexual desde la recuperación de la democracia; luchamos por el derecho a la diferencia, adquirido de las compañeras feministas. Decir que somos “iguales” es una obviedad, es como volver a la Revolución Francesa borrando todo lo transitado.

Vos decís que te travestís del Che...

—Es mi performance más compleja: el solo hecho de juntar al Che con lo gay ya presupone una contradicción, un atrevimiento. No es un disfraz. Siempre me río cuando recuerdo una frase de Fidel que les dice a los estudiantes: “Tenemos que ser como el Che”. Creo que se me fue un poco la mano...
Entrevista publicada en Página 12, Buenos Aires, 2 de marzo de 2012. Foto: Chile en 100 Miradas. Javier Godoy. 



Friday, February 24, 2012

NUNCA IGUALADAS


 “SOMOS MALAS, PODEMOS SER PEORES
(Grito de guerra del movimiento travesti argentino)

No somos igualadas ni aparecidas, ni con leyes chantas seremos vencidas”, rezaba el atrevido lienzo que levantó el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras Luis Gauthier a la cabeza de la “Marcha de la Diversidad” de octubre 2011, convocada por el Movimiento por la Diversidad Sexual MUMS, ACCIONGAY y Fundación Iguales. Particular marcha para una particular convocatoria en un significativo y marchado 2011. En un primer momento, como era usual desde el año 2000, se hizo un llamado a participar de una “Marcha por la Diversidad Sexual”, pero prontamente vio eliminado de la promoción pública el término “sexual” dejando la convocatoria tan sólo en el ámbito de lo “diverso” a propuesta de una emergente Fundación Iguales que buscaba contrabandear su política normalizadora e igualitaria, haciendo quizás más tolerable e integrador un evento socio – cultural con una historia de transgresión política en Chile. Este giro semántico e higiénico, menor para algunos, complejo y mayor para otros, implicó un retroceso histórico en términos políticos, representando una arremetida ideológica conservadora con implicancias en el posicionamiento estratégico del movimiento homosexual, lésbico y trans de Chile.

La tachadura de lo “sexual” significó un borroneo de la marca diferencial y estigmatizadora que está en la base de la discriminación hacia quienes se identifican fuera del campo de lo aceptable para la hetero – normatividad. El giro impuesto por las “igualadas” implicó adoptar y fortalecer como parte de las políticas del movimiento homosexual, lésbico y trans un programa conservador, igualizante y normalizador, retrocediendo en las conquistas del cuerpo expresadas en callejeras e históricas batallas sexuales, olvidando que si existe desigualdad hacia homosexuales, lesbianas y trans en Chile, ésta se funda respecto de un rechazo hacia nuestras prácticas erótico – sexuales, históricamente castigadas y estigmatizadas, complementadas con desigualdades y discriminaciones por motivos étnicos, raciales y de clase. Discurso que mientras dice igualdad, la realidad le escupe diferencias.

Curiosamente, dicho “olvido” implicó no sólo disonancias en el campo de los movimientos por la diversidad sexual, porque insistiendo en su llamado a la "diversidad", sin apellidos provocantes ni deseantes, descontextualizaron las luchas de la libertad sexual en Chile con las sentidas e históricas demandas del mayor movimiento social y político desde la recuperación democrática en nuestro país. Notable es señalar que una de las más interesantes, pero poco promocionadas demandas levantadas por el movimiento estudiantil secundario, dice relación con la garantía de educación laica e inclusión de la educación sexual en todos los niveles, sumando al respeto y reconocimiento de la diversidad sexual.

La convocatoria a la marcha por la “diversidad” de octubre pasado que reunió a más de 100 mil personas según los más optimistas, quedó inscrita en el mercado del espectáculo neo liberal, bajo el amplio pero vago paraguas de la tolerancia, donde todos y todas puedan sentirse invitados e incluidos, pero sin incomodar a nadie, ni cuestionar nada. Sin política. Sin radicalidad. En contrapunto a lo “diverso” propagandístico, lo “sexual” se nos presenta como territorio político denso, movedizo y peligroso que ofrece disidencias, polémicas, tensiones y ejercicios de múltiples libertades.

Bienvenido, minado y animado, el gesto alocado y distorsionador del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras Luis Gauthier (nombre que recuerda a un histórico líder de movimiento homosexual muerto a causa del VIH/SIDA), marcó un quiebre en la quirúrgica planificación neoconservadora de los oportunos organizadores de la “Marcha por la Diversidad”, señalando la existencia de necesarias e importantes tensiones, polémicas y campos de disputas al interior del movimiento homosexual, lésbico y trans de Chile que la marcha de octubre de 2011 logró sacar a la calle, pese a los intentos beatos de marchar vestidos con ropajes igualitarios, multicolores y multipolíticos, pero apolíticos y asexuales.

La última marcha de la diversidad (sexual), junto a ser multitudinaria y captar como nunca la atención de la prensa TV, sacó del clóset las disputas de territorios ideológicos que coexisten al interior de un movimiento homosexual, lésbico y trans contradictorio y diverso. Importantes e interesantes tensiones en disputa que no deben, ni serán resultas en utópicas orgánicas confederativas LGTB, mucho menos en publicitados proyectos de “Acuerdo de Vida en Pareja” presentados con bombos y platillos en La Moneda de la derecha neoliberal, porque como proclamaban las malas y políticas herederas de la compañera Lucha Gauthier: “No somos igualadas ni aparecidas, ni con leyes chantas seremos vencidas”.


Foto: “El Che de los Gays” encabezando la Marcha por la Diversidad (Sexual), junto a los históricos activistas Juan Pablo Sutherland, Pedro Lemebel y el Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras Luis Gauthier. Sábado 1 de octubre de 2011. Registro: Cristóbal Olivares. 


Publicado en MALA, Revista de Educación, Cultura y Sociedad. Febrero de 2012. Santiago de Chile.  

Thursday, January 26, 2012

LA ESTATUA DE MERINO



Los homosexuales tenemos una histórica relación con los monumentos nacionales. El 22 de abril de 1973 aconteció la primera manifestación homosexual en Chile, cuando un grupo de travestis locales se reunió en el monumento al conquistador Pedro de Valdivia en Plaza de Armas de la capital, protestando por la persecución policial y exigiendo libertad sexual. El inédito hecho llamó la atención por sus proclamas y por manosear los testículos duros del metálico caballo del conquistador de Chile. En contrapunto, el ultra derechista grupo Patria y Libertad hacía explotar una bomba en el monumento al Che Guevara en San Miguel. El atentado terrorista que decapitó la cabeza del Che fue el fatídico preludio del Golpe Militar, liderado por Augusto Pinochet, Gustavo Leigh, José Toribio Merino y César Mendoza.

La trayectoria de los militares golpistas en Chile y los honores a su controvertida “obra patriótica” es disímil, pero se iguala en la ilegitimidad de su accionar a casi 40 años de la dictadura militar. Del aquel macabro y machista grupo facineroso destaca la excentricidad y gustosa relación con la prensa del almirante Merino, reconocido por su educación, manejo de idiomas y sus particulares comentarios de hechos noticiosos. Merino hablaba los días martes. Sus respuestas, sus frases, a veces serias, otras irónicas con risa incluida, dieron mucho que hablar. Sus declaraciones versaban sobre el presupuesto nacional, la mediterraneidad de Bolivia, llamando a los hermanos bolivianos “auquénidos metamorfoseados" o calificando a los compañeros comunistas como “humanoides”. Así, entre tallas, frases chispeantes y juicios severos, Merino se transformó en el primer “opinólogo” de la dictadura. Él se hacía querer y se defendía de las críticas con una simple frase: Yo no soy político, soy marino. Tengo derecho a decir lo que quiera”. Decía y hacía lo que quería, porque se escribe que fue el hombre que puso hora y fecha al Golpe Militar, siendo la Marina de Chile la institución más refractaria al reconocimiento de las violaciones a los Derechos Humanos. La triste historia del Buque Escuela Esmeralda tiene más ribetes de torturas, muertes e injusticias que gestos heroicos a lo Arturo Prats.

Al pasar a retiro en 1990, José Toribio Merino se dedicó a sus pasatiempos preferidos: el golf, la pintura, la fotografía y el cuidado de sus aves. Falleció el 30 de agosto de 1996 y el Presidente Eduardo Frei decretó tres días de duelo nacional, rindiéndosele todos los honores de un Comandante en Jefe. La fanfarria incluyó una estatua en su honor en el frontis del Museo de la Marina en Valparaíso, inaugurada el 31 de mayo de 2002. Los financistas del polémico monumento son connotados oligarcas del libre mercado en Chile.

La legalidad del monumento puede ser defendida por la Marina, no así su legitimidad ética que hoy salta a la palestra por las bienvenidas e indignantes protestas de marinos torturados, porteños orgullosos y un crítico público lector que como yo, homosexual y humanoide, considera una bofetada a la memoria histórica la permanencia y cuidado de una nefasta esfinge militar. Ya casi todos han manifestado su parecer faltando conocer la opinión institucional del Ministro de Defensa, Andrés Allamand. Es de esperar que la prensa oficial no sólo demuestre interés en conocer los detalles sabrosos del futuro casorio de la autoridad política, preocupándose también de una cuestionada estatua militar que se tambalea en sus ridículas pretensiones estéticas, simbólicas, políticas y culturales.


The Clinic 430, jueves 26 de enero de 2012, Santiago de Chile. 

Monday, December 26, 2011

POLÍTICA, ESTÉTICA Y APOSTASÍA



Víctor Hugo Robles, conocido como “El Che de los Gays” (@chedelosgays) es tal vez uno de los pocos personajes que ha retomado la idea de la perfomance como un acto contestatario y de trascendencia política. Lo interesante que tiene su perfomance es que muchas veces se basa en el uso (o no uso) de la ropa como forma de manifestación, dándole al vestir cotidiano, a la ropa, un significado distinto e icónico que muchas veces cuesta asimilar. “El Che de los Gays” es relevante no sólo por sus performances callejeras, sino porque en medio de estas fechas navideñas conocemos el accionar del primer apóstata judicializado en la historia de Chile, es decir, el primer homosexual que renunció a ser católico legalmente y pidiendo ser borrado del registro de personas católicas bautizadas, un hecho simbólico que marca pauta en el mundo actual. Para nuestro Che apóstata no habrá Misa del Gallo, ni ritos católicos pascueros planetarios. Simpático y chispeante, conversamos de todo en una entrevista que ni siquiera intenté resumir porque está entretenida de principio a fin.

RUPTURAS CULTURALES, ESTÉTICA MASCULINA Y LA MODA EN LA IZQUIERDA

Che, es bastante interesante que tus performance, sobre todo la primera intervención cuando pintaste los labios del Che Guevara con rouge en un mural de Universidad ARCIS, sea un gesto tan radical, pero tan cotidiano como es un simple rouge. ¿De dónde nace la idea?
Yo siempre he tenido fantasías con pintarme los labios, de hecho, siempre he entendido el pintarme los labios como un gesto político, cuando voy a una manifestación me gusta remarcar el hecho de que soy marica, de que soy homosexual, pintándome los labios. Y siempre genera un mini escándalo, llegan todos los fotógrafos y me sacan fotos, porque no es común que un hombre se pinte los labios, es un gesto absolutamente marcado dentro del espectro de lo femenino, de la mujer. Entonces, trasladarlo a un otro lugar, homosexual, hombre raro, maricón, ahí hay un juego interesante, me gusta mucho, particularmente si es un rojo bien rojo, fosforescente, por comunacha, porque es el color de la sangre, como decía la compañera Violeta Parra.

¿Qué intentabas hacer entonces cuando pintabas los labios en el mural del Che?
Lo mismo, un intento de provocación al macho latinoamericano y revolucionario, pensando que iba a provocar a los alumnos, pero nadie me pescó. Y ahí fue cuando se me ocurrió pintarme a mí mismo de Che y me transformé en el Che Guevara, pero de los gays.

Mejor le hubieses pintado los labios a Jaime Guzmán, habría sido un escándalo…
No tengo mayores fantasías con personajes de derecha, siempre he tenido fantasías con personajes de las izquierdas, de provocar iconos de la izquierda, yo no soy como las locas de la CUDS que les encanta provocar la imagen de Jaime Guzmán o quieren ser rubias como Evelyn Matthei o Marcela Sabat. Yo al contrario, me gusta provocar a la izquierda porque mi radio de acción está en el mundo de la iconografía de la izquierda. Soy un homosexual de izquierda, es mi lugar de lucha, es él lugar donde me siento llamado a interactuar, donde siento el interés de provocar y movilizar conciencia. No me interesa movilizar ninguna conciencia de derechas.

En tu blog www.elchedelosgays.blogspot.com dices que antes tenías un look bonito, de un hombre cuidado y bien peinado, un look bien de chiquillo pop, pero que luego más politizado cambió radicalmente. ¿Es ese el look de un gay, el tener una apariencia cuidada?
Sí, ese es el look del gay joven, del joven deseante, deseado, culiable, sodomizable, no era el look de loca que tengo ahora, de pelo largo que puede pasar a veces por mujer, así a uno le cuesta mucho encontrar amantes, porque los hombres se arrancan, porque se instala una versión normalizadora de la homosexualidad, una homosexualidad que no se nota, que no escandaliza, que no llama la atención, esa homosexualidad es siempre bienvenida, porque es parte del sistema, las homosexualidades más chillosas, llamativas e indecorosas son más complejas.

Y a ti te gusta ese “hombre” que se cuida...
No, me gusta mucho el hombre descuidado, hediondo, me gusta el hombre popular, me gusta el flaite, el hombre callejero, el hombre peligroso…

Pero Alexis Sánchez se cuida mucho como se viste, pero igual tú mismo dijiste en tu blog que te gustaba...
Sí, me gusta él por rico y futbolista, porque también tiene una cosa popular. A mí me gustan los hombres que me desafían, no me gustan los gays bellos y ordenados, porque es como acostarse con una prima.

La Jacqueline Van Rysselbergue dijo el otro día en una entrevista a Revista Ya que las mujeres de izquierda no se preocupaban de su look ni de la moda ¿Puede la izquierda preocuparse por la moda?
Yo soy de izquierda, tengo hartos amigos de izquierda, todos se bañan, usan perfume, la Camila Vallejos es hermosa, bellísima. Yo creo que más que ser de izquierda o derecha, hay una cierta imposición neoliberal en los países capitalistas y consumistas de vestirse con ciertas marcas, donde el seguir la moda es un signo de integración social, por eso es que los chiquillos piden zapatillas de cierta marca y no sólo zapatillas chancho, la marca tiene un valor social, de jerarquía social. Entonces, más que de izquierda o de derecha, la gente de izquierda tal vez tenga otros valores donde las marcas de las corporaciones están más cuestionadas y vestirse con Versace o con grandes marcas no tiene tanta importancia, tal vez también es gente que no tiene el poder adquisitivo para hacerlo. Yo me cuestionaría, más que el hecho de ser de izquierda o de derecha, la carga ideológica del mercado en el uso de las prendas, las marcas y las ropas. Porque igual hay gente de derecha como la Patty Maldonado que se viste ¡HORRIBLE!

Con respecto al mismo tema de las marcas hay algunas fotos de Fidel Castro usando ADIDAS o NIKE ¿Cómo mezclan el tema de la marca y el comunismo?
No sé, nunca le he preguntado a Fidel (risas). Yo creo que debe ser una provocación de él, porque Fidel debe tener otros buzos, pero por supuesto que se pone esa marca, a menos que tenga un contrato de exclusividad con esa marca, cosa que no creo, pero imagino que es una provocación a las transnacionales que cierran todos los cercos comerciales a Cuba. Pese a todo y ahí estaría la provocación, no pueden impedir que el Comandante en Jefe, líder de la Revolución Cubana, se ponga un buzo Nike o Adidas.

Y viste por ejemplo la campaña de Benetton donde Obama sale besándose con Hugo Chávez. ¿Qué te pareció?
Provocadora, pero tampoco es muy distinta a otra campañas que ha hecho Benetton con personas negras, homosexuales, son campañas de provocación directa que me parecen interesantes. Lo más llamativo es que el Vaticano se escandalizó por la foto del Papa besando con otro hombre y no se escandalizan tanto por los abusos a menores de curas católicos.

¿Y la campaña de Mario Testino donde se muestra a un hombre homosexual muriendo a consecuencia del SIDA para el mismo Benetton? ¿La viste, qué te parece?
Son campañas de impacto mayor, tal vez emulando la imagen de Jesús doliente, pero que sin embargo son campañas publicitarias que estarían descontextualizadas con el hoy. El SIDA está ahora en otra situación, es una enfermedad crónica, aunque aún la muerte está instalada en lo político, social y cultural, no necesariamente en el cuerpo, el cuerpo puede vivir con todos los tratamientos, con los cuidados, con los avances científicos que existen. En este último tiempo no se están usando estas imágenes de personas con SIDA declarado, muriéndose, que son casi esqueletos, ya no se usan, son campañas muy antiguas de Benetton. Habría que hacer campañas del SIDA más integradoras, porque el VIH también es parte de nuestras vidas, vive entre nosotros, convive con nosotros, es parte de nuestro cotidiano, no es un “mal” como le llama la prensa oficial. De hecho, hace unos días con The Clinic TV hicimos una contracampaña a la presentado por el Ministro de Salud, donde promovíamos abierta y locamente el uso del condón y yo decía una frase que causó cierto revuelo en las redes social. “EL VIH ES NUESTRO AMIGO. APRENDAMOS A VIVIR Y A CONVIVIR CON EL SIDA”, dije en la campaña. Lo hice porque la gente no está acostumbrada a asumir positivamente las enfermedades como “metáforas”, así como lo planteaba Susan Sontag. La idea era hablar abiertamente de una condición serológica como realidad posible, porque junto con el condón, la única posibilidad que existe hoy cuando no hay una vacuna, es el aumento el número de personas viviendo con VIH, entonces nos vamos a encontrar con más personas, amigos y compañeros positivos. El SIDA es parte de nuestro cuerpo social, convive con nosotros, entonces, aparte de usar un método como el condón, porque no les recomiendo la abstinencia sexual, es aceptar el VIH/SIDA como parte más de la familia social, por eso es que yo digo que el SIDA es y será nuestro amigo.

PERFORMANCE COMO ACTO POLÍTICO 

Tus performance, no sólo hablan del uso de elementos como el rouge como acto político, sino también de la falta de ropa como un acto contestatario ¿Podrías comentarnos cómo y por qué te sacaste la ropa en un acto del 1º de mayo de 1998?
Era el Día Internacional de los Trabajadores y ahí quise hacer un símil con Mayo del 68, recuerdo que andaba con mi marco de patitas de chancho que decía “EL PUEBLO UNIDO”, que es una frase arquetípica de la Unidad Popular. En un momento de provocación, de locura, se me ocurrió interrumpir al presidente de los trabajadores, que se llamaba Ricardo Alarcón, saltando las rejas y bajándome los pantalones. No estaba planificado, fue un momento de locura, de loca, como también se me ocurrió bailar cueca en la Feria Internacional del Libro, o cuando estaba con la Patty Rivadeneira en septiembre del 97 y se me ocurrió tirarle agua con un bidón que decía AZT, la primera droga contra el SIDA. Son impulsos creativos, impulsos de loca que actúa en su locura política intentando provocar. Para el día ese de los trabajadores se me ocurrió bajarme los pantalones como una especie de striptease político (risas).

En la creación de una perfomance ¿fueron las “Yeguas del Apocalipsis” una inspiración?
Me inspiraron mucho, porque las Yeguas son una especie de maestras, maestras de la provocación. La Pancha y la Pedra son homosexuales que durante la dictadura hicieron un cruce entre la izquierda y la homosexualidad, buscando insistentemente en homosexualizar la izquierda o también politizar la sexualidad, creo que ellos marcaron un rumbo, una ruta… Creo que hay pocas locas que siguieron esa ruta, estaría yo dentro de estas pocas locas que reivindicamos el concepto de la loca, porque también como dice Pedro, las locas estamos en extinción, somos como dinosaurias, ahora todos quieren ser onda gay como Pablo Simonetti o Luis Larraín. Son pocos los homosexuales que reivindican el juego y la provocación de la loca como sujeta política, como agente de provocación, como agente de subversión. La mente de la loca siempre es un espacio de subversión, porque en la mente de la loca uno nunca sabe que está pensando, porque siempre está pensando desde un lugar que es un otro lugar, actúa como loca, pero también la gente cree que uno es loca todo el día, pero no, la loca es una actitud, una pose, un personaje y actúa como loca cuando tiene que actuar como loca, como loca política, fugitiva. Yo actúo como loca política cuando siento que tengo el deber de hacerlo. En la entrevista uno actúa como loca política, pero en mi trabajo cotidiano trato de aplacar a la loca, porque es un trabajo más técnico y ejecutivo, pero por supuesto que cuando es necesario, la loca aparece locamente.

¿Pero qué es eso que la loca tiene y que descoloca tanto?
Tiene el poder de descolocar y dislocar todo, por eso la loca está en un lugar discriminado, segregado, es un lugar de castigo. Acuérdate que las primeras locas fueron las mujeres, a ellas se les tildó de locas, de personas que estaban fuera de sí, tenían enfermedades de locas, las histéricas, de hecho las calificaciones de histerias tiene que ver con el útero, con el cuerpo femenino, entonces, creo que la loca es una herencia de las mujeres, de nuestras propias madres, abuelas o bisabuelas. Las locas siempre están en un lugar en tránsito, no es hombre ni mujer, tampoco diría yo que es hetero u homo, es un lugar, es otro lugar posible que es difícil definirlo, porque es una construcción y de hecho, uno nunca sabe cuándo empieza la loca y cuando termina. Yo diría que la loca molesta porque no es un lugar fijo, es un lugar que corroe, que provoca y en ese sentido molesta, porque es chillona, es icónica, colorinche, desatada, excesiva. Ahora lo interesante sería no ser sólo loca de patio, como diría criticona la Jordi Castell, sino ser un poco más que loca de patio, que también seamos loca de calles, de ciudades, no sólo locas de salón o de set de televisión.

¿Y tú, qué tipo de loca serias?
Yo soy una loca política, callejera y poblacional que asumo mis piojos de Conchalí, que asumo mi origen proletario, que asumo mi complicidad con la izquierda, con los partidos de la izquierda, por eso me asumo también como una loca comunacha, en todo lo que pueda significar esa palabra incluida la sexual. Soy una loca detonante, detonante de toda esta provocación, de toda esta irreverencia, no me siento una igualada, más bien me siento una loca inigualable. Soy una loca que se opone a toda esa política igualadora, higienizante, blancuchenta del Chile de hoy.

¿Cómo armas una performance?
Las primeras veces no las armaba, me nacían. Bueno con el tiempo yo fui conociendo, con Pedro Lemebel, lo que es la performance, porque no es teatro, si no que es una acción que nace y muere en el mismo instante, que tiene una realización que no estaba planificada, que en lo que a mí respecta, siempre tiene un interés social, político y cultural. Entonces muchas acciones fueron naciendo y yo no las llamaba perfomance, si no que eran simplemente acciones políticas, como el día que nos tomamos la sede del Movilh con la Michelle, una amiga travesti de Valparaíso. Esta “toma travesti” se podría entender como una performance o cuando me aparecí frente a Danielle Miterrand, la ex Primera Dama de Francia con una bandera de Chile con un hueco en su centro y con una carta pidiéndole su apoyo a la lucha contra el 365 (artículo de ley que hacía de la sodomía un delito). Lo más curioso y lo más bonito, por eso es un acto performático, es que estaba lleno de guardias de seguridad y uno de ellos me dice: “caballero, no se muevan mucho, mire que aquí no hay más hueco”. Lo que él no sabía es que yo andaba con la bandera hueca escondida en la espalda. Después, cuando yo interrumpo estaba hablando justo “La Tencha”, la viuda de Allende, que en ese momento estaba dando el saludo a su amiga Danielle, entonces, le entrego la carta, despliego la bandera y claro, las cámaras, las luces, dejo la bandera en el suelo, termina de hablar “Tencha” y empiezan los aplausos, entonces, nadie sabía si me aplaudían a mí o a Tencha; eso es performance. Uno no planifica el momento, justo ocurrió que yo salgo con los aplausos. Y así empezaron a surgir otras más preparadas como cuando iba a las manifestaciones y empecé a trabajar con los cuadros de madera.

Incluyendo patitas de chancho...
Claro, los cuadros son un trabajo largo, diría que un circuito que nació después de un buen pito en la población El Cortijo. La idea de enmarcarse surgió para cuando vino Fidel Castro a Chile, tiene que haber sido el año 96, en el parque Almagro, actividad donde fuimos con la Michelle, mi amiga de Valparaíso, con un marquito delgado que decía: “HOLA CUBA, TRAVESTIS ANARQUISTAS”. Por supuesto que me hicieron muchas entrevistas, salimos en el mismísimo GRANMA en La Habana, salimos en la televisión cubana, pero no sé si los cubanos entendieron mucho que era ser travestis anarquistas chilenos que saludaban la revolución cubana, eso es de locas no más. Entonces me quedé un buen rato con la performance del cuadro, porque inmediatamente se arma la foto, no es necesario que te pongas para la foto, porque tú ya eres la foto. Y después fui a otro acto donde tuve bastante más éxito, el año 97 para el 1º de Mayo. Yo me había retirado del MOVILH luego de la toma, entonces se me ocurrió aparecerme en el acto de los trabajadores del 1º de Mayo del 97 con el mismo marquito, pero ahora solo con una corona de espinas, haciendo un símil a Jesucristo, con una leyenda que decía: “La Yerba está conmigo, yo estoy contigo”. Esa frase la usaron los hippies para apoyar a Allende en los 70 según me comentó mi fallecido amigo, el locutor Pedro Henríquez, de radio Umbral. 

Empecé a usar todas esas metáforas, esos residuos de metáforas político culturales para armar esas instalaciones. Bueno esa vez fue bastante exitosa porque era primera vez que una loca aparecía así con ese cuadro, toda vestida de rojo, con una corona de espinas, además que fue un acto que llegó mucha gente rara y entre ellas, la loca. Esa vez aparecí en la televisión y en El Mercurio, aunque criticándome, onda diciendo qué hacía esa loca en el acto de los trabajadores que lo único que hacía era pintarse los labios (risas). Ya en el 97 tenía una obsesión por pintarme los labios. Después se me ocurrió incorporarle al cuadro las patas de chancho, esto ocurrió cuando Pinochet asumió como senador vitalicio y hubo una manifestación en el Parque O`Higgins, entonces hice un cruce entre la esencia de la homosexualidad, buscando alguna connotación popular de los homosexuales, en este caso es que nos gustan – supuestamente- las patas de chancho y le amarré las patitas de chancho, con un cartelito abajo que decía “JUICIO A PINOCHET”. Esa foto recorrió el mundo, justo cuando desde Chile yo estaba impulsando el juicio mucho antes de que fuese enjuiciado en Londres. Tiempo antes yo estaba bailando cueca en la Feria Internacional del Libro en 1997, adelantándome al 98 cuando lo detuvieron en la London Clinic, entonces, de algún modo la loca, en su locura, se adelantó a lo que iba a ocurrir, un juicio público, un juicio simbólico e internacional al criminal.

LA PERFOMANCE COMO CUESTIONAMIENTO AL PODER

En tus Perfomances cuestionas a menudo al poder, un poder centralizado y masculino, pero ¿se podrá mezclar, por ejemplo, poder y homosexualidad?
Hay varios políticos y gente de la televisión que son homosexuales, pero que no se atreven a decirlo porque creen que su poder mediático, su poder político sería menoscabado. Yo no puedo decir sus nombres, porque no me corresponde sacarlos del clóset, pero uno debiese pedirles, solicitarles que salgan de ahí. Es urgente y necesario que los homosexuales y lesbianas que están en la política se atrevan y salgan del clóset como un gesto de política visibilidad. Por eso es interesante Cristian Cuevas, dirigente del cobre, de la CUT, que viene de un sector hiper masculino como son los trabajadores del cobre. Pese a todo, él se enfrentó a esos prejuicios que rondan en el mundo laboral y sindical y se reconoció como homosexual y sus compañeros y los viejos de la mina, lo acompañan y lo quieren. Todo el mundo sabe que es homosexual, pero claro, tuvo que dar la lucha, fue chantajeado, pero emergió la fortaleza y valentía de romper el círculo del miedo y plantear la ruptura. Me gustaría que otros políticos también hicieran lo mismo y anduvieran por las calles como corresponde, con sus caras lavadas de justa y visible dignidad.

¿Y qué te parece la incorporación de nuevos agentes en la lucha homosexual? Hablo principalmente de la Fundación Iguales...
Yo creo que han ayudado a visibilizar más el tema homosexual, que estuvo estancado por un tiempo, estancado por las propias rencillas de las agrupaciones homosexuales, lésbicas y trans, que no han evolucionado en sus discursos ni prácticas. Lo que vino a hacer Iguales fue a romper un poco el estatus quo, sin embargo, pese a eso, que yo lo valoro, que se visibilice, que se sume más gente, existen diferencias políticas con sus prácticas igualitarias. Del mismo modo y más allá de las diferencias, un activista político homosexual como yo no puede decir: “bueno, aquí estamos nosotros no más y que no se sume nadie”. La verdad es que aquí debiesen ser bienvenidas todas las locas, incluso las locas de derecha, las locas fachas, porque también tienen derecho a ser homosexuales, de hecho lo son, y lo practican, pero debiesen pensarse, repensarse, cuestionarse su rol de derecha, de cómo se puede ser homosexual de derecha, con un gobierno de derecha, con una derecha que me castiga, que te lapida, con este presidente latifundista de RN que tienen, entonces, es interesante que homosexuales y lesbianas de derecha se pregunten también “¿porqué yo soy de esta derecha?”. Del mismo modo es interesante que los homosexuales de izquierda presionemos a los movimientos de izquierda a fortalecer mucho más lucha por la diversidad sexual. Yo creo que Simonetti y Fundación Iguales vinieron a romper un status quo, pero, desgraciadamente, promoviendo un modelo de homosexual y lesbiana de una cierta clase social, que no estaba incorporada a la lucha, pero que se incorporó con todo su poder de clase, porque en este país clasista, capitalista y neoliberal, el que tiene la plata lleva la cueca, pone la música y el copete. Eso fue lo que sucedió con Iguales, ellos llegaron con todo su capital económico, sus contactos políticos, sus contactos mediáticos, entonces, hicieron aparecer como que surgía una lucha homosexual en Chile con Iguales, cuando en este país existe más de 35 años de gestos, organización, movilización y protestas por la diversidad sexual. Creo que es necesario conocer la historia del movimiento para tener una opinión más crítica y menos complaciente con lo que se está instalando. Tal vez con Iguales aparece un movimiento LGTB más ordenado y negociador, pero menos punzante y menos cuestionador, diría que aparece un movimiento plano en sus diferencias, buscando insistentemente instalar la igualdad como único estandarte de lucha. Yo no soy igualada, yo lucho por el respeto a las diferencias.

Algo que también vino a remover las conciencias, o al menos así se planteó, fue una mujer presidenta, y que cuestiona justamente a este poder del que hablábamos antes ¿Cómo viste y cómo ves el trabajo de Bachelet? Pensando en que viene con todo para ser reelegida.
Yo participé en la campaña de Bachelet en la segunda vuelta, aunque apoyé la candidatura de la izquierda en la primera vuelta. Desgraciadamente con el tiempo me fui decepcionando del gobierno de Bachelet, porque primero fue un gobierno paritario que incorporó a la mujer, pero poco a poco tú te diste cuenta que las mujeres fueron saliendo del gabinete, además la Presidenta nunca incorporó el tema gay, lésbico o trans en su agenda, ni en ninguna política pública a diferencia de Ricardo Lagos, que es el que más incorporó el tema de la discriminación, de hecho, en su gobierno nació el programa de no discriminación, que es el origen de la ley antidiscriminación que está en el Parlamento. Bachelet no incorporó el tema, pese a que muchos homosexuales, lesbianas y trans estuvimos en su campaña de segunda vuelta. Pedro Lemebel, por ejemplo, le dedicó una crónica hermosa a su campaña, criticando ácida y lúcidamente a Piñera, tanto así que usaron la crónica en el mismo periódico de la campaña de Bachelet, pero no tuvieron ni el gesto diplomático de agradecer el apoyo público. Nosotros sentíamos que era histórico que gobernara una mujer, una mujer socialista, una mujer que había sido violentada en sus derechos humanos, una mujer laica, separada y con varios hijos. Nos parecía que era un proyecto político interesante, novedoso, liberador y libertario. Pero llegando al gobierno empezó a operar la maquinaria del poder y nunca se refirió a la diversidad sexual, es más, yo una vez conversé con ella directamente cuando la fui a saludarla junto a mi amiga la concejala trans de Lampa, Alejandra González, que la abrazó diciéndole que la ama, la amaba, entonces yo aproveché y me presenté diciéndole:

“Presidenta, en su último discurso presidencial del 21 de mayo me gustaría que mencionara las 3 palabras malditas de la democracia en Chile”.

Bachelet me dijo, “cuáles serían”.

“Homosexual, lesbiana y travesti”, respondí.

“Ay – me dice- pero yo fui la primera que habló del aborto”.

“Bueno – le repliqué- me parece maravilloso, pero lo que le estoy pidiendo yo ahora es que mencione estas 3 palabras malditas, porque como usted muy bien lo sabe, como primera autoridad del país, cuando algo no se nombra, no existe”.

Finalmente, Bachelet me dio la mano al lado del féretro de la compañera Carmen Lazo, una cómplice dirigente socialista que había fallecido, y la verdad es que yo confié tontorrona e ilusamente en ella. Me puse a escuchar su discurso presidencial hasta la última gota, pero no dijo nada, nada de nada. Después comprendí que no dijo nada porque no tenía nada que decir. No iba a decir que el “Che de los Gays” le había pedido que mencionara las 3 palabras malditas de la democracia, tan malditas que ella no fue capaz de incorporarla en su Gobierno. Entonces, la verdad, es que no sé qué podría hacer ella en un segundo mandato, de frentón yo no la apoyaría, ella no es mi candidata, más bien estoy pensando en candidatos jóvenes, novedosos, nuevos, alternativos, libertarios.

¿Camila Vallejo?
Me gusta más Cristian Cuevas como candidato presidencial. No sé si para el 2014 o para el futuro, pero creo que él es un candidato en potencia y en infinito desarrollo. Yo creo que se trata de un liderazgo inédito en la historia de Chile que debemos mirar con atención y acompañar cómplicemente.

De todas tus perfomances y provocaciones, tal vez la que más repercusiones ha tenido, la más larga y la que más me ha llamado la atención es el de la Apostasía, la renuncia al bautismo católico ¿Es una perfomance? ¿Un acto político? ¿Qué es y en qué te inspiraste? ¿Qué se siente ser el primer apostata chileno? Cuéntamelo todo (RISAS)
Soy el primer apostata judicializado, no el primero que pidió la apostasía, eso lo hicieron las compañeras feministas. Lo que pasa es que yo conocía de esa experiencia por mis compañeros españoles del Frente de Liberación Gay de Cataluña. Recuerdo que cuando estuve en Barcelona supe de esa experiencia que se ha replicado en muchos países, como en Argentina después del matrimonio igualitario. Yo tuve una experiencia de niño, de joven muy rica con la iglesia, de bastante complicidad, cariño, porque participé de la confirmación, participé de todos los sacramentos, menos del matrimonio y la extremaunción (risas). Pero estamos hablando de otra iglesia, de una iglesia anti pinochetista, de una iglesia de los pobres, de la población. Entonces, después cuando me asumo como homosexual y empiezo con una lucha disidente y de derechos y comienzo a conocer a esta Iglesia castigadora, homofóbica y aparecen todos los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, uno se da cuenta que no es la iglesia que conoció. Y mientras ocurre todo esto, la misma Iglesia le pasa la cuenta a la sociedad chilena por su rol durante la dictadura, diciendo que son prestigiosos por su papel en la defensa de los derechos humanos, como si eso les permitiera cometer todas las barbaridades que ha hecho. Ahí sentí que había que dar un golpe a la cátedra, que había que hacer un gesto político y lo conversé con otros amigos, la idea era hacer un grupo, incluso hicimos reuniones con compañeros del MUMS y ACCIONGAY, pero ninguno se atrevió, porque igual hay que ser valiente para enfrentarse con todos los fantasmas del infierno, de la abuela, de la madre, que entre que creían que la apostasía era un problema a la próstata o que uno se transforma en delincuente religioso o en un ateo o qué se yo.

¿Se celebra la apostasía?
Yo celebro todos los 2 de noviembre, que es el día que me otorgaron oficialmente la apostasía, el Día de Todos los Difuntos según el calendario Católico, imagínate, toda una performance religiosa. Una performance y una responsabilidad, porque ahora me he transformado en una especia de “Hola Eli”, me llaman, me preguntan cómo lo hago, qué carta enviar, debería armar como un programa, así como “Alegría, Alegría llegó la apostasía”.

Y la navidad ¿Un apóstata celebra la navidad?
Yo celebro el hecho de estar en comunidad, con otros y otras, compartir con mis sobrinos, mis hermanos, mis padres y mi amada abuelita Luzmira. Lo que no celebro es el afán consumista que inunda estas fechas pascueras.

Y para finalizar con este especial de navidad 2011 (que casi viene a ser otra de tus perfomance) ¿Qué mensaje navideño le enviaría el Che de los Gays, como apóstata, al público que lee el blog?
Felices fiesta para todas, todos, esperando que 2012 sea un tiempo de intensa lucha social por educación estatal, gratuita, laica y sin discriminación en Chile.

Después de la entrevista nos fuimos al restaurant nikkei “La Gran Ola” en Barrio Italia desde donde “El Che de los Gays” tiene un espacio todos los lunes a la 20:00 en un programa de contenido gay, lésbico y trans dirigido y coordinado por Erika Montecinos y que se transmite por www.rompiendoelsilencio.cl uno de los primeros espacios comunicacionales lésbicos que existen en Chile. Ahí el Che anima un espacio que llama “HOLA POH NIÑA” donde entrevista diferentes personajes, pero que también es un espacio donde emerge su discurso, sumado a su particular política y estética.


Santiago de Chile, diciembre de 2011. Entrevista realizada por @UlisesFalabello para el blog: www.pontelospantalones.wordpress.com  Foto: María Jara. 


Friday, October 07, 2011

EL AVE PALTA



El Che de los Gays contra el AVP e Iguales

"Nos somos bienvenidos los maricones feos, pobres, locas, 
afeminados y sidosos". 

Por Macarena Gallo – Foto: Cristóbal Olivares. The Clinic 414. Jueves 6 de octubre de 2011. Santiago de Chile.

Tu familia es futbolera. De hecho, tu hermano es el famoso Choro Robles.
-Con mis hermanos, los domingo nos levantábamos a las 8 para ir a jugar al club deportivo El Cortijo de Conchalí.

¿Jugabas en qué posición?
-De mediocampista, pero era malo. No le pegaba ni al quinto bote. Le tenía miedo a la pelota. Pensaba que me iba a pegar en la cara. Y me arrancaba.

Como decías por ahí, te gustaban más los futbolistas que el fútbol...
-Claro. Siempre me han gustado.

Como el Matigol.
-“Matías, I love you”, puse en mi blog. Pero me he enamorado de varios. Ahora me encanta el que está triunfando en Barcelona.

Alexis Sánchez.
-¡Me encanta esa sonrisa exquisita que tiene! Pero me gustan más las piernas de los futbolistas, sus cuerpos. ¿Te has fijado que hay una cosa homoerótica en los futbolistas? Como que les encanta mostrar sus calugas. Son bien metrosexuales.

EL PICO DE GREDA

Robles se apoderó de la figura del Che Guevara en el año que descubrieron los restos del guerrillero cubano en la selva boliviana, que coincidió justamente con el día que se celebra mundialmente el Orgullo Gay. Era el 9 de octubre de 1997. Esto le hizo un guiño a Víctor Hugo. Con el descubrimiento de los restos del Che, su figura se popularizó. Aparecieron poleras, llaveros y poster con la imagen del guerrillero. En ese tiempo, Victor Hugo estudiaba periodismo en el Arcis donde apareció, un día, un grafiti a todo color del Che. Víctor Hugo, para armar polémica y como gesto disidente, agarró un rouge y le pintó los labios de rojo furioso. Pero nadie pescó. Picado, se le ocurrió comprarse una boina y una estrella y se presentó a una fiesta contra la censura organizada por Vicente Ruiz en la disco Planet donde actuaba la Patty Rivadeneira.

Paradójicamente te terminaron censurando.
-Sí. Cuento corto: terminé tirándole agua a la Patty, que estaba vestida de hombre, con un bidón que decía AZT, que era el primer remedio para el sida.

¿Por qué lo hiciste?
-Era un juego. Un experimento cultural, simbólico, donde de algún modo provocaba al provocador. Algo así.

¿Buscando qué?
-Una reacción quizás. Pero fue una intuición, porque no buscaba que me censuraran y expulsaran del lugar. Pero cuando le tiré agua, ella me pasó un pico de greda que andaba trayendo, como una especie de banda provocadora.

¿Y qué hiciste con el pico de greda?
-Lo levanto y digo “soy el Che Guevara de los Gays y me gusta el pico”. Una declaración súper concreta, donde no dejaba ninguna duda. Ese día nació el Che de los Gays.

¿Y luego qué hiciste con el pico de greda?
-No sé dónde quedó. Era bien bonito ese pico, era como justo a la medida de uno... Después quería tirarle agua a todo el mundo y me expulsaron. El pobre Vicente Ruiz no entendió nada y dijo a los medios que yo le había tirado ácido con bencina a la Patti, pero imagínate, cómo iba a hacer eso. De ahí me encebé con el personaje. Descubrí su potencialidad comunicacional, artística, cultural, simbólica y bueno, me despaché varias acciones más. Hasta bailé cueca en la feria del libro gritando “¡Juicio a Pinochet!”.

Hay una muy buena cuando le entregas una banda presidencial a Gladys Marín siendo ella candidata. Los izquierdistas viejos casi se mueren del espanto.
-Como dijo el mismo Tomás Moulián, hubo unos viejos comunistas que vieron como una especie de sodoma y gomorra que una comunista aceptara a un maricón vestido del Che.

Bien pechoña la izquierda...
-Sí. Pero han cambiado en algo. Ahora, eso sí, me gustaría ver a una izquierda más comprometida. Por ejemplo, en la última marcha gay de la diversidad sexual hubo gente de todo el espectro político: de la derecha, del centro, de la Concertación, pero sentí la ausencia de parlamentarios y políticos de izquierda. Porque claro, mis compañeros gritaban que se vaya la derecha, pero yo hubiese gritado que venga también la izquierda.

La derecha a veces se ve hasta más liberal que la propia izquierda.
-Sí, pero la derecha marchó de manera súper oportunista. Ellos quieren hacer parecer un gobierno liberal, democrático, cuando todo está por verse. Habría que ver el proyecto de ley que presentó Piñera el famoso AVP, o “Ave palta” como le llamamos. Hay que ver la letra chica, porque en ella está el engaño.

¿Cómo conociste a Gladys Marín?
-En la calle, aunque la conocí a través de mi abuela, pues le encantaba y me la mostró por la tele. Es ahí donde me empiezo a fijar en ella, en cómo se viste y habla. Y después la veía en las marchas. Cada vez que la veía le daba un regalo, una flor o cualquier cosa. Fui estableciendo una amistad con ella, más bien lúdica. Porque, a diferencia de Lemebel, al que sí invitaba a sus cumpleaños en su parcela en La Florida, yo no estaba en su círculo más íntimo.

¿Por qué nunca te invitó a su cumpleaños?
-No sé, no éramos amigos de cumpleaños. Pero sí sabía que me quería. Pedro siempre me decía “Ay niña, no sé por qué te quiere tanto la Gladys”. Entonces, como que nos peleábamos por el amor de la Gladys. Pero era una pelea de locas. Y esas peleas de locas como que le incomodaban a Gladys, porque nos quería a los dos y no quería pelearse con el uno ni el otro.

EL CHE EN SU TUMBA

Moulián, en el documental de tu vida, dice que representas a un Che derrotado, al Che muerto...
-Es una reflexión bien bonita. No es el Che triunfador, no es el Che de la revolución cubana, sino que un Che desvalido, un Che romántico y un Che que lucha por tantas causas sociales incomprendidas como la de las mujeres, los homosexuales, los con VIH.

Todo lo contrario al Che verdadero, que debe estar revolcándose en su tumba por ti.
-Claro. Lo que hace mi Che es más provocador, es un Che que contamina al propio Che Guevara.

¿Pero por qué te apoderas de la figura del Che Guevara para tus intervenciones? Es bien sabido de su homofobia.
-Era homófobico pero más que por pensamiento político, sus actitudes respondían a un momento cultural donde la izquierda era homofóbica y veía al homosexual como un enfermo. Pero seguramente, como me dijo hace un tiempo la hija de Raúl Castro, Mariela, si el Che estuviera vivo vería con buenos ojos el movimiento homosexual en Cuba.

¿Qué te parece el régimen cubano?
-Es un proyecto que quiero, valoro y respeto. Siento que es una resistencia al imperialismo yankee. Encuentro que es inconcebible en la situación actual, cuando cayó el muro de Berlín, cuando no existen esas luchas ideológicas, que aún exista esa persistencia de EEUU por mantener un bloqueo que es inhumano, inmoral e ilegal. Y, por otra parte, también podría decir que aspiro a que haya muchas más libertades en Cuba.

Y que no sea una dictadura.
-Claro, pero también uno desea que le permitan a esa opción política desarrollarse, existir, negociar con otros países.

¿Estarías dispuesto a dar la vida como el Che por la causa homosexual?
-Sí, pero más que por eso, la daría por las causas sociales como el movimiento estudiantil. Porque cuando uno lucha lo hace por causas de la transformación social y no solamente por los gays. Yo estaría dispuesto a darlo todo.

¿Sientes que te pareces en algo al Che?
-En lo porfiado y peleador. De hecho, en la última marcha gay estábamos frente a La Moneda con un grupo de disidentes de la Fundación Iguales con un lienzo que decía “No somos Igualadas ni aparecidos ni con leyes chantas seremos vencidos”. Y, en eso, pasa por el lado Pablo Simonetti sin mirarnos. Y le digo “oye Pablo saluda pos niña, no seai tan rota”. Me mira y dice “es que eres una peleadora”. Así como cabra chica de colegio. Otra pelea de locas.

¿Pero por qué te caen tan mal “las igualadas”?
-Las igualadas, como en las teleseries mexicanas y peruanas, siempre quieren ser mejores que las otras. Generalmente son cuicas que tratan de igualadas a las pobres. Y yo doy vuelta esa definición y le digo igualadas a estas ricas gay, que quieren ser más que nosotros. Pero es una metáfora para intentar demostrarle que no estoy ni ahí con su política normalizadora, igualizante, higiénica de la homosexualidad. Eso no va conmigo. De hecho tengo conocimiento que tuvieron la intención de bajarle el perfil al trans, a las tetas, a los potos, a la silicona, pero les fue mal. Eso te habla de cierta instalación de una homosexualidad buena y una mala.

¿La buena sería quién?
-Todos los homosexuales jóvenes, de buenos apellidos, guapos, a quienes por ninguna parte se les nota que son maricones. Y los homosexuales no bienvenidos seríamos los maricones feos, pobres, locas, afeminados, sidosos. Todo lo que sale del canon establecido. Con esto no quiero decir que no existan las igualadas, porque tienen derecho, además que no soy fascista.

Harta discriminación al interior del mundo gay.
-Es una realidad. El homosexual joven discrimina a la vieja. Es impresionante la discriminación a los homosexuales viejos, a quienes llaman carrozas. Tú ves puros homosexuales jóvenes, felices, radiantes. Yo, en cambio, soy loca de población, una loca comunacha, una loca revolucionaria. Reivindico a la loca.

¿Por qué?
-La loca es una metáfora rebelde respecto al homosexual viril al que no se le nota lo maricón. Me carga que no se note. Me encanta que se note que eres maricón, como a mí que se me nota a la legua. Algunos odian a la loca, porque los pone en evidencia. A mí me encantan las locas peluqueras que tienen todo su espectáculo en sus caracoles. Es una forma de vida que está ahí aunque le moleste a algunos. ¿Por qué los homosexuales tienen que vestirse de hombres para ir a trabajar y vestirse de cola para ir a la disco? Por otro lado, en las altas esferas del Movilh está desde siempre, casi como la dictadura de Pinochet, el Rolando Jiménez: un machista que usa bigotes para no parecer gay y verse bien macho. Es bueno que haya aparecido Simonetti para hacerle el contrapeso. La verdad es que uno debiera agradecerle el haber acabado con la dictadura de Jiménez. Pero no sabemos si el remedio será peor que la enfermedad.

¿Por qué no estás de acuerdo con el “Ave palta” como le dices?
-¿O con el ave paltón o las avispadas? Es una agenda que impuso la derecha en un acto ridículo, fanfarroso en La Moneda y que no nació de la propia comunidad homosexual. Es una ley de segunda categoría. Reconoce a medias ciertos derechos en el campo de lo hereditario. No reconoce los hijos de las lesbianas y trans. Es un proyecto que intenta, de algún modo, resolver un aspecto básico, pero uno postula a lo máximo ¿Por qué sólo los hetero pueden contraer matrimonio?

Pero, por otro lado, por qué querrían casarse. Nadie se casa.
-Yo estoy en contra del matrimonio y de esas instituciones burguesas. Pero cualquier persona debería casarse con quien sea y no con animales como dicen algunos diputados ignorantes. No me casaría porque no me interesa y tampoco tengo pololo. No tengo patrimonio que ofrecerle a nadie.

Eres pésimo negocio.
-Soy pésimo negocio para el ave palta.

¿Y cambiará algo en la mentalidad cuando aprueben el Ave palta?
-Se requieren cambios más profundos. Como una ley más transgresora contra la discriminación. Ahora lo que quedará en el recuerdo serán los tres mosqueteros firmando el acuerdo: Piñera, Jiménez y Simonetti. Siniestro.

SIDA, SERNAM, IMAGINARIOS

¿Qué te pareció el comercial del Sernam?
-Como maricón reconocido, al que le gustan las patitas de chancho, lo encuentro nefasto. Me molesta la publicidad del Sernam y Jordi Castell hablando tan suelto de cuerpo de los maricones y asimilándolos con la agresión física a las mujeres.

Eres seropositivo. ¿Cómo fue asumirlo públicamente?
-Hay costos que pagar. Es complicado, pero esos temas hay que asumirlos pero no en términos de dolencia personal. No lo ando contando, pero sí me preguntan lo afirmo. Asumo el sida como lo hacía Susan Sontag, que planteaba que el era una metáfora, porque finalmente lo que hace el sida es desnudar a una sociedad con todas sus contradicciones.

Este año renunciaste a la iglesia católica.
-Marqué un precedente. Porque nadie lo había hecho. Pero ninguno de mis compañeros me ha querido seguir, porque le tienen miedo al infierno.

¿En tu casa cómo se tomaron la apostasía?
-Mi mamá católica no entendía nada. Tuve que explicarle primero que nada que era la apostasía, porque creía que era un problema a la próstata.

Por último, participaste del equipo creativo de los Imaginarios Culturales Para la Izquierda. ¿Qué te parecieron todas las críticas que recibieron?
-Todas las críticas son bienvenidas. Y toda la polémica que hubo contradijo al propio Gumucio, que dijo que la separata no daba ni siquiera para una polémica. Porque sí se armó.

¿Y por qué no respondieron nada?
-No quisimos entrar en la polémica para esperar nuevos signos y optamos por el silencio. Y en el fondo todo lo que se dijo en la separata ocurrió. Es decir, la protesta social, las luchas estudiantiles, del pueblo mapuche...

Pero todo eso venía de mucho antes...
-Pero volvieron nuevamente a la palestra. Fuimos anticipadores en ese sentido.

¿Y no hay ningún mea culpa?
-Pero qué mea culpa. ¡Ninguno! Estamos contentos. De hecho, estamos preparando una nueva arremetida de los imaginarios culturales mucho más potente.